Una postura incorrecta, con la cabeza adelantada, puede provocar una tensión extra significativa en músculos y articulaciones. No es algo nuevo. Pero los beneficios de mejorar la postura se extienden mucho más allá de reducir la tensión muscular. En pocas palabras, la alineación adecuada de tu cuerpo no solo es importante para la salud del sistema musculoesquelético, sino también para el sistema respiratorio, el sistema digestivo y otras funciones corporales.

La postura altera la respiración y puede causar un estado de  estrés permanente.

Malas posturas influyen negativamente en la salud

Hay varios músculos responsables del proceso respiratorio, pero los contribuyentes principales son el diafragma y los intercostales. Una persona cuyos hombros, costillas y pelvis estén desalineados no podrá utilizar el diafragma de manera óptima.

En lugar de aprovechar el poder del diafragma, el cuerpo recurrirá instintivamente a compensar con los músculos accesorios, como los pectorales menores, trapecios superiores y los esternocleidomastoideos (en el cuello) para la respiración. Esto significa que estarán atrapados en un estado perpetuo de "lucha o huida". ¿Por qué? Porque esos son los músculos activados en estados de estrés. Para que nuestros músculos se contraigan y relajen completamente, tienen que estar en la posición correcta para hacerlo.

Un estudio de la American Academy of Physical Medicine and Rehabilitation evaluó cómo diferentes posturas de sentado y de pie afectaban a la capacidad pulmonar y el flujo espiratorio. Probaron a los participantes en cuatro posturas diferentes: de pie, desplomados, "normales" y neutrales con soporte adicional para la espalda baja. No sorprende que el grupo desplomado demostró una función respiratoria significativamente inferior que los otros grupos.

Además, las personas que tienen una inclinación pélvica anterior (anteversión) tendrán músculos abdominales "largos" de forma adaptativa, un diafragma que está atascado en una contracción parcial y los isquiotibiales que están bloqueados en una posición estirada.

La correcta respiración diafragmática ayuda a tu cuerpo a regresar al sistema nervioso parasimpático en el que el ritmo cardíaco disminuye y tu cuerpo comienza a relajarse. La función principal del sistema nervioso parasimpático es la de provocar o mantener un estado corporal de descanso o relajación tras un esfuerzo o para realizar funciones importantes como es la digestión o el acto sexual. Actúa sobre el nivel de estrés del organismo disminuyéndolo.

Por último, si utilizas principalmente los músculos del cuello y el pecho para respirar, la recuperación tras un esfuerzo es más difícil, mientras que una caja torácica correctamente alineada permitirá un movimiento óptimo del diafragma, lo que dará como resultado respiraciones más completas.

 

La postura afecta tu digestión.

La digestión comienza en la boca a medida que masticamos, luego continúa a través del esófago a medida que tragamos. Para alguien mantiene una postura con la cabeza hacia adelante  (cada vez más común en la era de los smartphones), el esófago es empujado hacia adelante, lo que hace que el trayecto de la comida al estómago sea más complicado.

El nervio vago (ubicado justo detrás de la mandíbula a cada lado de tu cuerpo) está íntimamente relacionado con el sistema digestivo. Una posición hacia adelante de la cabeza puede influir en la función del nervio vago, lo que puede ocasionar dificultad para tragar o causar reflujo ácido.

A medida que la comida se mueve hacia el estómago, la posición del torso determinará la eficiencia con la que esos nutrientes se mueven por el resto del sistema digestivo. Una postura encorvada comprimirá todos los órganos internos, como el estómago y los intestinos. En última instancia, esto limitará la motilidad en esas áreas, ralentizando todo el proceso digestivo.

Si pasas una gran parte del día en posición sentada mientras el cuerpo está encorvado sobre un escritorio, descansar de forma regular y establecer una alarma de recordatorio en el ordenador o el móvil para sentarse correctamente ayudará en gran medida a mejorar la digestión.

 

La postura puede desencadenar dolores de cabeza y disfunción de la articulación temporomandibular (ATM).

Un estudio de 2006 encontró una correlación entre la postura de la cabeza hacia adelante y los dolores de cabeza por tensión.

Los participantes que tenían un grado significativo de postura con la cabeza hacia delante tenían una probabilidad mucho mayor de experimentar cefaleas crónicas de tipo tensional que los participantes cuyas cabezas estaban correctamente alineadas. Cuanto más adelante muevas la cabeza, mayor será la carga colocada en los músculos anteriores del cuello y más tensos estarán los músculos suboccipitales (debajo de la base del cráneo).

Otro artículo señaló que el ángulo desde el lóbulo de la oreja a C7 (el hueso más bajo del cuello) era un factor determinante para el dolor de la articulación temporomandibular. Las personas que tenían el ángulo de oído-C7 más pequeño eran las más propensas a experimentar disfunción de la ATM.

Los músculos en la parte posterior del cuello influyen en el movimiento de la mandíbula, y cualquier tensión que resulte de anomalías posturales aumentará la tensión ejercida sobre esas articulaciones. Es fácil imaginar cómo una mala postura puede afectar los músculos de los hombros, el cuello y la parte inferior de la espalda, pero los músculos de la cabeza y la mandíbula también están levantados.

 

La postura influye en tu autoestima y vitalidad.

Así como tu mente influye en tu cuerpo, tu cuerpo influye en tu mente. La investigación ha demostrado en muchos casos que la postura puede influir positiva o negativamente en el estado de ánimo y en la autoestima, dependiendo de la posición.

Los participantes en un estudio sobre la influencia de la postura en el estado de ánimo que mantuvieron una posición de "confianza" y más erguida se sintieron más seguros de lo que lo hacían que cuando se encontraban en una postura "dubitativa", como lo hacen cuando están encorvados. Según dicho estudio, si te sientes mal por ti mismo, encogerte y enfadarte es lo peor que puedes hacer por tu estado de ánimo y por tu autoestima.

Los investigadores de la San Francisco State University llevaron esta información un paso más allá: A los participantes se les pidió que caminaran en posición encorvada o que saltaran. Se les pidió a los sujetos, antes y después de sus intervenciones, que calificaran sus niveles de energía.

Los que caminaron con una postura encorvada notaron una disminución significativa en la vitalidad, mientras que el grupo que saltó, notó un gran aumento en la vitalidad.

Consejos para mejorar tu alineación

Existen pequeñas estrategias, simples y efectivas que nos pueden ayudar en el día a día a mejorar nuestra postura:

1. Establecer alarmas regulares como un recordatorio. Si tienes un trabajo de oficina, configura la alarma del smartphone para que suene cada hora a modo de recordatorio para corregir la postura. Una vez que te enfrascas en el trabajo, es fácil olvidar cómo estás sentado (o de pie) y volver a las malas posiciones.

2. Mejora tu puesto de trabajo haciendo algunas modificaciones sencillas para mejorar la ergonomía. Por ejemplo, elevar la pantalla del ordenador a nivel de la mirada puede evitar la necesidad de agacharse sobre el escritorio. Recuerda que los malos hábitos posturales a lo largo de muchos años han contribuido a tu posición actual, por lo que puede llevar tiempo revertir estos patrones en tu cerebro.

Mejorar la postura es algo importante y requiere tiempo y constancia. Sin lugar a dudas, una de las mejores maneras de recuperar una posición correcta y funcional de forma segura es la práctica de Pilates. Este método hace especial hincapié en la correcta alineación del cuerpo para conseguir un movimiento eficiente y libre de tensiones innecesarias, lo que redunda en un mejor funcionamiento de otras muchas funciones corporales como hemos podido leer en este articulo. En Alameda Studio somos especialistas en Pilates y expertos en correción postural. ¡Ven a vernos!