Tendinosis

Muchos de nuestros clientes acuden a clase de Pilates padeciendo diferentes patologías que les ocasionan limitaciones en su día a día, por lo que es vital para el desempeño de nuestra profesión el conocimiento de dichas patologías y los ejercicios apropiados, primero, para evitar un posible empeoramiento y segundo, para procurar mejorar al máximo su calidad de vida mejorando su movilidad, flexibilidad, fuerza...

Una de las lesiones más habituales es la "tendinitis". Cuando hablamos de tendinitis, inmediatamente pensamos en dolor (e incluso ardor) en el área afectada y una disminución de la fuerza y ​flexibilidad cuando realizamos las actividades diarias. Sin embargo, a menudo la responsable de estos síntomas será una tendinosis. Vamos a explicarlo:


- La tendinitis es la inflamación del tendón como resultado de microdesgarros que ocurren cuando la unidad musculotendinosa está sobrecargada de manera aguda con una fuerza de tensión que es demasiado fuerte y/o demasiado repentina. La tendinitis sigue siendo un diagnóstico muy común, aunque la investigación científica documenta cada vez más que lo que se suele diagnosticar como tendinitis suele ser una tendinosis.

- La tendinosis es una degeneración del colágeno del tendón en respuesta al uso excesivo crónico; cuando el uso excesivo se continúa sin dar tiempo al tendón para sanar y descansar, como ocurre con una lesión por esfuerzo repetitivo, se produce la tendinosis. Incluso pequeños movimientos como hacer clic en el ratón del ordenador pueden causar tendinosis, cuando se realizan de forma repetitiva. Las tendinosis suelen estar asociadas en muchos casos a la edad (a partir de 40 años)  y a la realización de actividades repetitivas con malas posturas, que acaban provocando lesiones y mala cicatrización.

La razón más importante para distinguir entre tendinitis y tendinosis son los diferentes tratamientos. El objetivo del tratamiento para la tendinitis es reducir la inflamación, una condición que no suele darse en la tendinosis. De hecho, algunos tratamientos para reducir la inflamación están completamente contraindicados en la tendinosis. Tanto el Ibuprofeno, un antiinflamatorio no esteroideo, como las inyecciones de corticoesteroides se han asociado con la inhibición de la reparación del colágeno, imprescindible para una correcta recuperación, con lo que se retrasa la curación y empeora la calidad de los tejidos regenerados, facilitando una nueva lesión a posteriori.


Recomendaciones:

  • Descanso. A las personas con lesiones leves del tendón a menudo les resulta difícil descansar tanto como sea necesario, especialmente a medida que los síntomas disminuyen. Con tareas de trabajo repetitivas, se recomienda al paciente tomar un descanso de un minuto cada 15 y un descanso de 5 minutos cada 20-30 minutos. Esta reducción de actividad no es gran cosa teniendo en cuenta su papel en la prevención del dolor y la discapacidad a largo plazo. Algunas personas necesitarán descansar incluso más al comienzo del tratamiento. Se le debe recomendar al paciente que permanezca atento a su cuerpo a medida que cicatriza. Si la actividad en la que estás participando provoca dolor, entonces seguramente estés haciendo demasiado.

  • Ajuste la ergonomía y la biomecánica. Los pequeños cambios pueden hacer una gran diferencia. Con respecto a la ergonomía, por ejemplo, se recomienda a los cajeros que presionen las teclas de registro lo más levemente posible, y los usuarios de ordenadores deben estar seguros de que sus muñecas descansan en una posición neutral mientras escriben. Las empresas más grandes y las organizaciones gubernamentales a menudo tienen un especialista en ergonomía disponible para consultar a los empleados sobre sus estaciones de trabajo. Los fisioterapeutas son expertos especialistas en reconocer y ajustar la biomecánica inadecuada que podría estar causando lesiones. Realizar ejercicios de correción postural como los que promovemos desde Alameda Studio Pilates, también pueden ser de gran ayuda en estos casos.

  • Usar el soporte apropiado. Los fisioterapeutas también pueden recomendar un soporte adecuado para reducir la tensión de tracción en el tendón, como el refuerzo o el vendaje funcional.

  • Estirar y continuar moviéndose. Ejercitar de forma moderada. Estirando suavemente y movilizando el área afectada a través de su rango de movimiento natural, mientras se minimiza el dolor, evitará el acortamiento de los músculos relacionados (preservando el rango de movimiento activo y la flexibilidad). También puede mejorar la circulación, lo que ayuda en el proceso de curación. El estiramiento también puede alargar la unidad músculo-tendón, reduciendo la tensión colocada sobre el tendón durante la actividad, minimizando así los cambios químicos que causan la degeneración. El Método Pilates, por su capacidad para adaptarse a las necesidades de la persona, es ideal para este tipo de ejercicio.

  • Aplicar hielo. El hielo causa vasoconstricción y se piensa que aborda la neovascularización anormal del tejido del tendón. La experiencia clínica indica que la aplicación de hielo es útil para las tendinopatías aunque todavía no se comprende por completo la razón por la que funciona. Use el hielo durante no más de 15-20 minutos varias veces al día (permitiendo por lo menos 45 minutos entre sesiones de aplicación de hielo), y preferentemente después de realizar en actividades o movimientos que utilicen el tendón dañado.

  • Fortalecimiento excéntrico. Se ha demostrado clínicamente que un régimen de fortalecimiento excéntrico realizado 1-2 veces al día durante 12 semanas es un tratamiento muy exitoso para la tendinosis, especialmente cuando los ejercicios se realizan lentamente. El fortalecimiento excéntrico consiste en "alargar un músculo mientras está cargado y contrayéndose". Por ejemplo, alargar el bíceps mientras sostiene una pesa en la mano estimularía la contracción excéntrica. El fortalecimiento excéntrico estimula eficazmente la producción de colágeno, mejora la alineación del colágeno y estimula la formación de enlaces cruzados de colágeno, mejorando a su vez la resistencia a la tracción. El fortalecimiento excéntrico también puede ayudar a reducir el engrosamiento del tendón. También se ha propuesto que parte del beneficio del fortalecimiento excéntrico es el estiramiento involucrado, como se describió anteriormente. Puede ser útil consultar con un fisioterapeuta para maximizar el beneficio de los ejercicios de fortalecimiento y minimizar la posibilidad de una nueva lesión. Muchos ejercicios del Método Pilates trabajan en excéntrico, favoreciendo la recuperación y haciéndolos especialmente indicados para esta patología.

  • Masaje. El masaje estimula la circulación y la actividad celular, especialmente cuando se realiza a la profundidad adecuada. El masaje de fricción profunda aplicado al tendón sirve para estimular la actividad de los fibroblastos y generar nuevo colágeno. Estudios realizados  informan que la aplicación de fricción profunda al tendón durante al menos diez minutos después de que se haya logrado el efecto adormecedor produce una reducción del dolor y una mayor fuerza y ​​movilidad. Otro estudio afirma que ha encontrado efectivo aplicar fricción al tendón en múltiples ráfagas cortas de 20-30 segundos intercaladas con otras técnicas; esta estrategia permite la movilización del tejido mientras se minimiza la incomodidad para el paciente. Las técnicas miofasciales y la terapia de punto gatillo pueden reducir las restricciones fasciales, el tejido cicatricial y los puntos gatillo en el músculo conectado al tendón, aliviando la tensión en el tendón. Las técnicas miofasciales, el alargamiento de las técnicas de tejido profundo, los estiramientos y las técnicas de liberación activa pueden restablecer la memoria muscular a una posición más alargada, reduciendo la tensión ejercida sobre el tendón durante la actividad. Una variedad de técnicas de masaje pueden disminuir los mensajes de hiperactividad del sistema nervioso simpático, aumentar la circulación y mejorar la salud general del tejido.

  • Nutrición. La vitamina C, el manganeso y el zinc son todos importantes para la síntesis de la producción de colágeno, así como las proteínas. La vitamina B6 y la vitamina E también se han relacionado con la salud del tendón. Los pacientes pueden beneficiarse al hablar con su médico de atención primaria (o un especialista en nutrición) para asegurarse de que la ingesta de estos nutrientes sea adecuada.


Aunque es poco probable que el daño celular se revierta por completo, estas recomendaciones pueden aumentar la fuerza del tendón al detener el ciclo de la lesión, introducir colágeno saludable en la zona dañada, abordar los cambios vasculares no saludables y disminuir el engrosamiento del tendón. El tratamiento adecuado de la tendinosis debe eliminar o disminuir significativamente el dolor, aumentar el rango de movimiento, aumentar la fuerza y ​​permitir al paciente realizar sus actividades diarias sin dolor.

La tendinosis provoca cambios tisulares que hacen que el tendón sea más propenso a las lesiones, por lo que es importante que el paciente continúe cuidando el tendón comprometido una vez que se haya completado la fase inicial del tratamiento. El masaje continuo, los estiramientos, el entrenamiento de la fuerza y ​​el calentamiento antes de comenzar a trabajar o hacer ejercicio pueden ayudar a prevenir una nueva lesión y mantener el tejido tan sano como sea posible.