Artrosis de cadera: ¿Cómo puede ayudar el Pilates?

Artrosis de cadera: ¿Cómo puede ayudar el Pilates?

La artrosis de cadera es una enfermedad degenerativa crónica que afecta a la articulación de la cadera. Es una de las principales causas de dolor y discapacidad en personas mayores de 50 años. Esta patología se produce cuando el cartílago que recubre la cabeza del fémur y la cavidad del acetábulo (parte del hueso de la pelvis donde se inserta la cabeza del fémur) se desgasta y se pierde, provocando dolor, rigidez y limitación de los movimientos.

Esta enfermedad puede tener un impacto considerable en la calidad de vida, afectando la capacidad para realizar actividades diarias como caminar, subir escaleras o incluso sentarse y levantarse de una silla. En este artículo, vamos a profundizar en las causas, síntomas, tratamientos y beneficios que puede aportar el método Pilates para esta afección. Si estás en Santander y buscas mejorar tu calidad de vida y reducir el dolor, ¡sigue leyendo y descubre cómo las clases de Pilates en Alameda Studio puede ser tu aliado en este camino hacia el bienestar!

Sí, puedes hacer Pilates con artrosis de cadera. Un programa adaptado puede ayudarte a trabajar la fuerza, moverte con más soltura y afrontar mejor actividades como caminar, subir escaleras o levantarte de una silla. El punto de partida será lo que puedes hacer hoy, con ejercicios y apoyos que permitan progresar. El ejercicio ajustado a cada persona forma parte central del tratamiento recomendado para la artrosis. [2]

Causas de la artrosis de cadera

Como hemos indicado al principio del artículo, artrosis de cadera es una enfermedad degenerativa que afecta a la articulación de la cadera, y puede ser causada por varios factores. Los principales factores de riesgo son la edad avanzada, la obesidad, la falta de actividad física, la genética y lesiones anteriores en la cadera. La degeneración natural del cartílago que cubre las superficies articulares también es una causa común de la artrosis de cadera.

Otras causas menos frecuentes incluyen trastornos del desarrollo de la cadera, como la displasia. La artritis reumatoide y la artritis asociada a la enfermedad de Lyme son procesos distintos de la artrosis, aunque también pueden afectar a la cadera. El daño articular producido por otras enfermedades, como la artritis reumatoide, puede favorecer una artrosis secundaria; cada diagnóstico necesita su valoración y su tratamiento específicos. El uso excesivo de la cadera en deportes de alto impacto también puede contribuir a la artrosis en algunas personas. En general, la artrosis de cadera es más frecuente en personas mayores de 50 años y en aquellas con antecedentes familiares de la enfermedad.[8][9]

La artrosis afecta a distintos tejidos de la articulación y su evolución varía entre personas. El diagnóstico ayuda a entender qué está ocurriendo, pero para organizar una clase también necesitamos saber cómo te encuentras al moverte. Una radiografía con cambios articulares no determina por sí sola cuánto te va a molestar un ejercicio. [5]

Síntomas de la artrosis de cadera

Los pacientes con artrosis de cadera suelen experimentar el dolor en la cadera, en la ingle, en la parte superior del muslo o en la rodilla, así como una sensación de rigidez o limitación de movimiento en la cadera. Es posible que el dolor se sienta en ambos lados del cuerpo, aunque con mayor intensidad en el lado afectado. Además, también puede haber una disminución de la fuerza muscular en la zona afectada, así como una sensación de chasquidos o crujidos al mover la cadera. Estos síntomas pueden afectar significativamente la calidad de vida de la persona y limitar su capacidad para realizar actividades cotidianas.

Uno de los principales beneficios de Pilates para la artrosis de cadera es que los ejercicios son de bajo impacto, lo que significa que no ejercen presión excesiva sobre las articulaciones.

Dolor en la ingle y dificultades al moverte

La cadera participa en acciones como ponerte los calcetines, entrar en el coche o levantarte de una silla. Explicar cuál de ellas te molesta orienta la elección de los ejercicios. Si te cuesta acercar la rodilla al pecho, por ejemplo, puedes comenzar con un recorrido menor y otro apoyo, sin buscar una flexión profunda desde la primera sesión.

Si el dolor es reciente o aún no sabes su causa, solicita una valoración sanitaria. El dolor en la zona de la cadera puede tener distintos orígenes; una pauta pensada para artrosis no sustituye conocer tu diagnóstico. [5]

Tratamientos de la artrosis de cadera

Como ya se mencionó anteriormente, la artrosis de cadera es una condición crónica que puede causar inflamación y dolor en la articulación. Estos síntomas pueden restringir el movimiento y tener un impacto negativo en la calidad de vida de las personas afectadas. Los tratamientos convencionales incluyen una variedad de opciones, que van desde el uso de medicamentos analgésicos y antiinflamatorios para aliviar el dolor, hasta la cirugía para reemplazar la articulación de la cadera dañada.

Los medicamentos analgésicos como el paracetamol y los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación en la cadera, pero deben ser usados con precaución debido a los posibles efectos secundarios. Los AINEs también pueden aumentar el riesgo de problemas gastrointestinales y cardiovasculares, por lo que deben ser utilizados siempre bajo la supervisión de un médico.

La fisioterapia y la rehabilitación pueden ser beneficiosas para los pacientes con artrosis de cadera, ya que pueden ayudar a mejorar la movilidad, reducir el dolor y fortalecer los músculos que rodean la articulación. Los ejercicios de fortalecimiento y estiramiento, como los que se practican en nuestras clases de Pilates, pueden contribuir a mejorar la flexibilidad y reducir la rigidez en la cadera, lo que puede mejorar la calidad de vida.

La cirugía puede ser necesaria en casos de artrosis de cadera avanzada, en los que otros tratamientos no han sido efectivos. La artroplastia de cadera es una cirugía en la que se reemplaza la articulación de la cadera dañada con una prótesis artificial. Esta cirugía puede ayudar a reducir el dolor y mejorar la movilidad en la cadera afectada, pero también conlleva ciertos riesgos y requiere un tiempo de recuperación significativo.

El ejercicio adaptado ocupa un lugar central en las recomendaciones actuales para la artrosis. La guía NICE incluye el fortalecimiento muscular y la actividad aeróbica ajustados a cada persona, y contempla sesiones supervisadas. La continuidad permite trabajar sobre la capacidad de movimiento durante semanas y meses, en coordinación con el resto del tratamiento que necesites. [2]

Pilates y la artrosis de cadera

El método Pilates es una forma de ejercicio que puede ser muy útil para las personas que sufren de artrosis de cadera. Aunque el enfoque de Pilates en la alineación corporal, la respiración y el movimiento controlado puede ayudar a prevenir lesiones, también puede ser utilizado para mejorar la calidad de vida de aquellos que ya padecen esta afección. Aunque la literatura científica directa sobre el Pilates específico para la artrosis de cadera no es abundante, hay evidencia de que la terapia de ejercicio en general puede beneficiar a las personas con esta enfermedad. Un meta-análisis sistemático y acumulativo encontró que la terapia de ejercicio tenía un efecto beneficioso sobre el dolor y la función en pacientes con artrosis de cadera, tanto después del tratamiento como 6-9 meses después del tratamiento​1​.

El enfoque de Pilates en la alineación corporal, la respiración y el movimiento controlado no solo puede ayudar a prevenir lesiones, sino que también puede ser empleado para mejorar la calidad de vida de aquellos que ya padecen esta afección. Uno de los principales beneficios de Pilates para la artrosis de cadera es que los ejercicios son de bajo impacto, lo que significa que no ejercen presión excesiva sobre las articulaciones. En lugar de eso, Pilates se centra en fortalecer los músculos que rodean la articulación de la cadera, lo que puede ayudar a reducir el dolor y la rigidez. Además, los ejercicios de Pilates pueden mejorar la flexibilidad y la movilidad de la cadera, lo que puede ser muy útil para las personas con artrosis de cadera.

Es importante destacar que los ejercicios de Pilates deben ser adaptados a las necesidades individuales de cada persona. Un instructor capacitado en Pilates puede diseñar un programa de ejercicios específico para ayudar a las personas con artrosis de cadera, enfocándose en trabajar la corrección de la postura y la alineación del cuerpo, así como en el fortalecimiento de los músculos que sostienen la cadera. Al realizar los ejercicios correctamente, los alumnos pueden mejorar su estabilidad y equilibrio, lo que además puede reducir el riesgo de caídas y lesiones.

Pilates no se centra solo en el fortalecimiento de los músculos de la cadera. Los ejercicios también contribuyen a mejorar la fuerza y ​​la flexibilidad en otras partes del cuerpo, como el abdomen, la espalda y los glúteos, lo que puede ayudar a reducir la carga que soporta la cadera y reducir el dolor.

Por todo lo comentado anteriormente, el Pilates también puede ser un método muy efectivo para ayudar a las personas a recuperarse después de una cirugía de cadera. Después de una intervención, el proceso de recuperación puede ser largo y desafiante. Recuperar la fuerza y la movilidad de la articulación es un proceso que requiere paciencia, pero con el entrenamiento adecuado, el proceso puede ser mucho más llevadero.

En conclusión, el Pilates puede ser una herramienta muy valiosa para mejorar la calidad de vida de las personas con artrosis de cadera. Los ejercicios de bajo impacto pueden fortalecer los músculos, mejorar la flexibilidad y la movilidad, y reducir el dolor y la rigidez.

Recuerda que es importante trabajar con un instructor capacitado para diseñar un programa de ejercicios específico que sea seguro y efectivo para cada persona. Si estás buscando un lugar donde tomar clases de Pilates en Santander, y quieres comprobar de primera mano lo que podemos hacer por ti, en Alameda Studio llevamos más de 15 años ayudando a la gente en su camino hacia la recuperación y una mejor calidad de vida. ¡Escríbenos!

Pilates no se centra solo en el fortalecimiento de los músculos de la cadera. Los ejercicios también contribuyen a mejorar la fuerza y ​​la flexibilidad en otras partes del cuerpo, como el abdomen, la espalda y los glúteos.

Qué aporta la investigación más reciente

La revisión de 2023 que ya fundamenta este artículo reunió 18 ensayos sobre ejercicio en artrosis de cadera. Estudió el dolor y la función al finalizar el tratamiento y entre seis y nueve meses después. Sus resultados se refieren a programas de ejercicio en general: permiten explicar por qué trabajar fuerza y movimiento, sin atribuir todos sus resultados a una clase concreta de Pilates. [1]

El ensayo PHOENIX, publicado en 2025, comparó dos programas en 196 personas con artrosis de cadera. Ambos incluían ejercicio de fuerza en casa y nueve consultas de fisioterapia durante tres meses; uno añadía actividad aeróbica. Los dos grupos mejoraron en dolor y función, sin una ventaja adicional clara por añadir esa actividad al programa de fuerza. Es un resultado sobre esos programas de ejercicio, no un ensayo de Pilates. [3]

La actualización Cochrane de julio de 2026 también distingue los resultados según la comparación realizada. Frente a no hacer ejercicio, atención habitual o educación limitada, encontró mejoras medias de 7,2 puntos en dolor y 8,8 en función sobre una escala de 100. Las comparaciones con tratamientos activos o simulados no mostraron el mismo beneficio adicional. Estas cifras describen cambios medios pequeños en grupos; en las clases, el seguimiento debe centrarse en tu respuesta y en las actividades que quieres recuperar. [4]

Pilates de suelo y con aparatos

En una clase de suelo se pueden ajustar las posiciones con apoyos y materiales auxiliares. Si te cuesta bajar a la colchoneta o levantarte, esas transiciones también deben tenerse en cuenta. No basta con que el ejercicio resulte cómodo una vez tumbado: necesitas poder colocarte y cambiar de posición de una forma que toleres.

En Pilates con aparatos, el profesor puede modificar los apoyos y la resistencia para preparar el trabajo de piernas. En el Reformer, la colocación, la barra y los muelles cambian la tarea. Más resistencia no mejora automáticamente el ejercicio; quitar muelles también puede hacer que necesites más control. La modalidad se elige según tus posibilidades y cómo puede adaptarse la sesión.

Clases privadas de Pilates: un programa para ti

Si necesitas atención individual para aprender los ejercicios, cambiar de posición o ajustar el trabajo con frecuencia, las clases privadas permiten dedicar la sesión a tus necesidades. En Alameda Studio, el programa puede combinar aparatos, colchoneta, pequeños materiales y ejercicios de pie. El profesor puede adaptar los apoyos, el recorrido y la resistencia, y dedicar tiempo a practicar una transición que te cuesta.

El formato se decide a partir de la valoración inicial y de tus objetivos. Puedes empezar con sesiones privadas para conocer el método y ganar autonomía, mantenerlas como tu forma habitual de practicar o utilizarlas para complementar una clase colectiva. Tener artrosis no obliga a elegir siempre el mismo formato: se busca una organización que puedas seguir y que permita ajustar la progresión a tu respuesta.

Ejercicios de Pilates para la artrosis de cadera

A continuación, vamos a incluir una breve lista con algunos ejercicios que pueden ser beneficiosos en casos de artrosis de cadera. Estos ejercicios, pertenecientes al amplio repetorio del método Pilates, están pensados para mejorar la movilidad y reducir el dolor y la rigidez. No olvides que debes realizarlos de manera lenta y controlada, siempre prestando atención a la forma y la alineación correcta.

Es muy importante obtener la aprobación y supervisión de un médico y un instructor de Pilates certificado antes de intentar estos o cualquier otro ejercicio, especialmente para personas con artrosis de cadera u otros problemas médicos.

Si tienes alguna duda o quieres descubrir cómo el Pilates puede transformar tu bienestar, te invitamos a escribirnos o a reservar una clase de prueba con nosotros. En Alameda Studio, estamos comprometidos a ayudarte a desarrollar una vida más activa, adaptada a tus necesidades. ¡Tu camino hacia una mejor calidad de vida puede comenzar con una simple clase de Pilates!

Cómo utilizar estos ejemplos

Los ejercicios que siguen muestran distintas posibilidades del método. No forman una rutina obligatoria ni tienes que completar todas las repeticiones el primer día. Elige con el profesor cuáles practicar y comprueba cómo responde la cadera antes de añadir más trabajo. Un ejercicio puede adaptarse cambiando el apoyo, el recorrido, la posición de la pierna o la resistencia.

Las cifras de repeticiones y los tiempos de cada ejemplo son referencias del repertorio, no una dosis fija para tu cadera. El profesor puede empezar con menos repeticiones, ofrecer más apoyo o seleccionar solo algunos ejercicios. Una ejecución que puedas repetir con control y una respuesta favorable después de clase ayudan a decidir cómo continuar.

  • Ejercicios de Respiración: En posición sentada o tumbada, coloca una mano sobre el pecho y la otra sobre el abdomen. Inhala profundamente por la nariz, permitiendo que tu abdomen se expanda completamente. Exhala lentamente por la boca, permitiendo que tu abdomen se contraiga. Realiza de 5 a 10 respiraciones profundas, manteniendo cada inhalación y exhalación durante unos 3 a 5 segundos.

    Para empezar, busca una postura que te permita respirar sin esfuerzo, con la espalda apoyada si lo necesitas. No hace falta alargar cada respiración hasta quedarte sin aire; la pauta debe resultar cómoda y servir para acompañar el movimiento.

  • Pelvic Tilt (Inclinación Pélvica): Túmbate en el suelo con las rodillas dobladas y los pies planos en el suelo, separados al ancho de las caderas. Mantén los brazos a los lados con las palmas hacia abajo. Al exhalar, inclina suavemente la pelvis hacia tu pecho, aplanando la espalda contra el suelo. Al inhalar, regresa a la posición inicial. Realiza de 10 a 15 repeticiones, manteniendo la inclinación durante 2 a 3 segundos en cada repetición.

    Prueba primero un balanceo pequeño de la pelvis. Puedes colocar los pies a una distancia diferente si así encuentras una posición más cómoda para las caderas. El objetivo inicial es reconocer y controlar el gesto, sin insistir en aplanar la espalda por la fuerza.

  • Leg Circles (Círculos de Pierna): Mientras estás acostado en el suelo, extiende una pierna y mantén la otra doblada con el pie plano en el suelo. Eleva la pierna extendida hacia el techo y comienza a hacer círculos pequeños y controlados en el aire con esa pierna, manteniendo la cadera opuesta firmemente en el suelo. Realiza de 8 a 10 círculos en una dirección y luego cambia de dirección. Repite con la otra pierna.

    Los círculos pueden comenzar con la rodilla flexionada o con la pierna apoyada. Reduce su tamaño si aparece molestia en la ingle. Elevar la pierna hasta el techo y mantenerla estirada no es un requisito para practicar el control de la cadera.

  • Single Leg Stretch (Estiramiento de una Pierna): Con las rodillas hacia el pecho, extiende una pierna hacia el techo y luego baja lentamente hacia el suelo mientras mantienes la otra pierna doblada hacia tu pecho. Alterna las piernas en un movimiento fluido, manteniendo el abdomen activado y la espalda baja apoyada en el suelo. Realiza de 10 a 15 repeticiones con cada pierna.

    Si acercar mucho la rodilla al pecho te molesta, deja más espacio entre el muslo y el tronco. También puedes empezar deslizando un talón por la colchoneta mientras el otro pie permanece apoyado. La altura de la pierna se ajusta para que puedas controlar el movimiento sin forzar la cadera.

  • Supine Spinal Twist (Giro Espinal Supino): En posición acostada, con las rodillas dobladas y los pies planos en el suelo, extiende los brazos hacia los lados en forma de T. Al exhalar, deja caer suavemente las rodillas hacia un lado mientras mantienes los hombros en el suelo. Al inhalar, regresa las rodillas al centro y repite hacia el otro lado. Realiza de 5 a 10 repeticiones hacia cada lado, manteniendo la torsión durante 2 a 3 segundos en cada repetición.

    Empieza con un desplazamiento corto de las rodillas y acompáñalo con una respiración cómoda. Si el giro genera molestia en la cadera, cambia de ejercicio. No necesitas llegar al suelo con las rodillas para trabajar el movimiento del tronco.

  • Clamshells (Conchas): Colócate de lado con las piernas dobladas en ángulo de 45 grados y los pies juntos. Manteniendo los pies juntos, abre la rodilla superior hacia el techo como una concha que se abre, y luego ciérrala. Asegúrate de mantener la pelvis estable y no permitir que se mueva hacia atrás y hacia adelante. Realiza de 10 a 15 repeticiones en cada lado.

    Al abrir la rodilla, detén el recorrido antes de que la pelvis se vaya hacia atrás. Puedes apoyar la cabeza y ajustar la flexión de las piernas para colocarte mejor. La apertura inicial puede ser pequeña; después se decide si aumentar el recorrido o añadir resistencia.

  • Bridging (Puente): Túmbate en el suelo con las rodillas dobladas y los pies planos en el suelo, separados al ancho de las caderas. Al exhalar, presiona a través de los talones para levantar las caderas del suelo, formando una línea diagonal desde las rodillas hasta los hombros. Al inhalar, baja las caderas hacia el suelo de manera controlada. Realiza de 8 a 10 repeticiones, manteniendo la posición elevada durante 3 a 5 segundos en cada repetición.

    Comienza elevando poco la pelvis y revisa la distancia de los pies. La altura y el tiempo de mantenimiento se eligen según tu respuesta. Si te cuesta bajar al suelo, consulta qué otra posición permite trabajar el mismo objetivo dentro de la clase.

Practicar sentarse y levantarse

Sentarte y levantarte de una silla estable permite trabajar una acción cotidiana. Puedes empezar con un asiento alto y un apoyo firme con las manos, si lo necesitas. Practica un descenso breve o siéntate por completo entre repeticiones para preparar de nuevo la subida. Las guías de ejercicio para artrosis de cadera incluyen este tipo de trabajo funcional. [6]

Cuando resulte más fácil, el profesor puede cambiar la altura del asiento, el apoyo o las repeticiones. Ajustar una variable cada vez ayuda a reconocer qué dificultad toleras mejor. El progreso puede verse en que te levantas con más control o necesitas menos ayuda, aunque el ejercicio conserve la misma apariencia.

Precauciones y recomendaciones

Es fundamental realizar los ejercicios con cuidado y sin dolor. Si experimentas dolor o incomodidad al hacer alguno de estos movimientos, detente de inmediato y consulta con tu médico o fisioterapeuta.

Además de la supervisión profesional y la adaptación de los ejercicios, debes tener en cuenta algunas precauciones adicionales para evitar empeorar los síntomas de la artrosis de cadera durante la práctica de Pilates. Por ejemplo, se recomienda evitar ejercicios que involucren movimientos bruscos o de impacto en la cadera, así como aquellos que requieren una gran amplitud de movimiento que puedan provocar dolor.

También es importante calentar adecuadamente antes de la práctica, para evitar lesiones y ayudar a mejorar la movilidad articular. Por lo que debes asegurarte de no llegar tarde a tus clases de Pilates y completar el calentamiento guiado. Además, es conveniente descansar cuando se sienta fatiga o dolor durante el entrenamiento, y respetar los límites del cuerpo para no forzar en exceso la articulación afectada.

¿Hay ejercicios prohibidos para la artrosis de cadera?

La selección depende de tus síntomas, del movimiento disponible y de las indicaciones sanitarias. Si una flexión profunda, una apertura de piernas o un giro te molesta, se puede reducir el recorrido o elegir otra posición. Evita forzar para llegar a una forma concreta del ejercicio. Lo que una persona tolera bien puede requerir cambios en otra.

Cómo comprobar la respuesta después de clase

Observa cómo caminas y cómo está la cadera al día siguiente. El ejercicio no debería dejarte claramente peor de forma mantenida. Si aumenta el dolor, aparecen síntomas nuevos o las actividades habituales te cuestan más, interrumpe el ejercicio que lo provoca y revisa la carga con el profesional que te orienta. [6]

Explica en qué momento aparece la molestia: al acercar la rodilla, al abrir la pierna, al girar o después de repetir varias veces. Esa descripción ayuda a elegir un cambio concreto. También permite distinguir si el problema es colocarte, ejecutar el movimiento o acumular demasiado trabajo durante la sesión.

Caminar, bailar y mantener otras actividades

Caminar puede formar parte de la actividad habitual, ajustando la distancia, el ritmo y los descansos a tus posibilidades. Si un paseo largo te resulta incómodo, puedes probar recorridos más cortos y comprobar la respuesta. También puedes practicar ejercicio en el agua o pedalear si te resulta adecuado. Mantener actividad y fortalecer los músculos forman parte del manejo de los síntomas. [5]

Si bailas, comenta qué pasos te molestan. Se pueden revisar los giros, la amplitud o la duración de la práctica; tu caso determina si necesitas una adaptación o una valoración previa. Pilates puede aportar un espacio para practicar por separado el control de los apoyos y los cambios de posición que te resultan difíciles.

Si tienes una prótesis de cadera

Después de una operación, sigue las pautas de tu cirujano y de fisioterapia. Las posiciones y los recorridos permitidos dependen de la intervención y de la recuperación. Los ejemplos anteriores no deben trasladarse automáticamente a una cadera recién operada. Para volver a clase, indica qué movimientos puedes practicar y qué restricciones debes respetar. [7]

Conclusión

La artrosis de cadera es una afección común que puede limitar la calidad de vida de las personas. Afortunadamente, el Pilates puede ser una herramienta valiosa para mantenerte activo y ayudar a manejar los síntomas de la artrosis de cadera, fortaleciendo los músculos que sostienen la articulación de la cadera y mejorando la movilidad y la flexibilidad.

¿Te gustaría probar Pilates en Santander? En Alameda Studio, nuestro equipo de instructores altamente capacitados puede personalizar el programa de ejercicios según tus necesidades. ¡No dudes en contactarnos y reservar tu clase de prueba sin compromiso!

Recuerda que antes de comenzar cualquier programa de ejercicios, es recomendable consultar con tu médico.

 

En la valoración inicial de Alameda Studio puedes explicar qué movimientos te cuestan, qué actividad realizas y qué esperas recuperar. Los informes médicos o radiológicos se solicitan cuando son relevantes por una patología, lesión o limitación. Para revisar el progreso, puedes fijarte en una tarea concreta: subir un tramo de escaleras, ponerte los zapatos o completar un paseo habitual. Así, la planificación de las clases de Pilates en Santander parte de lo que necesitas hacer en tu día a día.

Cómo preparar tus primeras clases

Elige una actividad que quieras mejorar y descríbela durante la valoración inicial: acercar el pie para ponerte un zapato, levantarte del sofá o caminar un trayecto. Esa referencia ayuda a organizar el trabajo y a revisar avances que puedas reconocer fuera del estudio.

Comenta qué posiciones te resultan cómodas, cuáles te cuestan y qué indicaciones sanitarias hay que respetar. A partir de ahí se elige entre suelo, aparatos y clases privadas, se acuerda un comienzo que puedas mantener y se ajusta el esfuerzo según cómo te encuentres durante las sesiones y después. El progreso puede consistir en necesitar menos ayuda, repetir un movimiento con más control o recuperar confianza para una actividad habitual.

Fuentes y enlaces

Fuentes utilizadas

  1. Teirlinck y colaboradores (2023). Revisión del efecto del ejercicio sobre dolor y función en artrosis de cadera. DOI: 10.1016/j.ocarto.2023.100338.
  2. NICE, NG226. Recomendaciones para el diagnóstico y tratamiento de la artrosis.
  3. Hall y colaboradores (2025). Ensayo PHOENIX: ejercicio de fuerza con o sin actividad aeróbica en artrosis de cadera. DOI: 10.1016/S2665-9913(24)00373-4.
  4. Hall y colaboradores (2026). Ejercicio para la artrosis de cadera, revisión Cochrane actualizada. DOI: 10.1002/14651858.CD007912.pub3.
  5. NHS inform. Artrosis de cadera: síntomas, valoración y actividad.
  6. NHS inform. Ejercicios para la artrosis de cadera y respuesta al esfuerzo.
  7. NHS. Recuperación después de una prótesis de cadera.
  8. CDC. Artritis asociada a la enfermedad de Lyme.
  9. NHS. Artrosis: causas, artrosis secundaria y tratamiento.

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Pilates y artrosis de rodilla · La valoración inicial · Pilates de suelo · Pilates con aparatos · Clases privadas de Pilates en Santander.

Fran J. Cousillas

Fran J. Cousillas

Codirector de Alameda Studio Pilates. Titulado en danza clásica, formado en Pilates por Polestar y especializado en biomecánica aplicada, nutrición y movimiento consciente.

He dedicado casi tres décadas a enseñar movimiento con rigor técnico y mirada crítica. Escribo sobre lo que aplico en el día a día en mis clases y sobre todo lo que la ciencia aporta al movimiento, la salud y el cuerpo humano.

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