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Beneficios del método Pilates en casos de osteoporosis y osteopenia

La osteoporosis y la osteopenia preocupan, y con razón. No solo por el riesgo de fractura, sino porque afectan a la autonomía, a la confianza al moverse y, muchas veces, a la calidad de vida cotidiana. En Alameda Studio Pilates Center trabajamos a menudo con personas que llegan con este diagnóstico, o con miedo a desarrollarlo, y por eso creemos importante explicar bien qué puede aportar el ejercicio y, en concreto, qué papel puede desempeñar el método Pilates dentro de un enfoque serio y adaptado.

Artículo actualizado en abril de 2026 para revisar con más precisión qué son la osteoporosis y la osteopenia, qué tipo de ejercicio tiene mejor respaldo científico en estos casos y qué puede aportar Pilates de forma realista y segura.

El ejercicio físico forma parte del abordaje moderno de la salud ósea, tanto a nivel preventivo como tras el diagnóstico. Ahora bien, no todo ejercicio tiene el mismo efecto sobre el hueso, ni todo lo que resulta útil para el dolor o la postura sirve igual para mejorar la densidad mineral ósea. Ahí conviene distinguir bien. Pilates puede ser una herramienta muy valiosa, sobre todo para fuerza funcional, postura, equilibrio, movilidad, control corporal y prevención de caídas, pero conviene situarlo en el lugar correcto dentro del tratamiento y la prevención.

¿Qué son la osteoporosis y la osteopenia?

La osteoporosis es una enfermedad del hueso caracterizada por baja masa ósea y deterioro de la microarquitectura ósea, lo que aumenta la fragilidad del hueso y el riesgo de fractura. La osteopenia, por su parte, es un estadio de menor densidad mineral ósea que no llega al umbral de osteoporosis, pero que indica que el hueso ha perdido calidad y que conviene actuar antes de que el problema avance.

De forma orientativa, la osteopenia suele corresponder a una densidad mineral ósea con T-score entre -1,0 y -2,5, mientras que la osteoporosis se diagnostica cuando el T-score es igual o inferior a -2,5. En la práctica, esto se valora mediante una densitometría ósea o DXA, junto con la historia clínica y otros factores de riesgo.

Uno de los problemas de la osteoporosis es que con frecuencia no da síntomas hasta que aparece una fractura. Por eso muchas personas no saben que la tienen hasta que sufren una fractura vertebral, de muñeca, de cadera u otra fractura por fragilidad. Y precisamente por eso la prevención, la valoración médica y el ejercicio tienen tanto peso.

Cómo cambia el hueso con la edad

El hueso no es un tejido inmóvil. A lo largo de la vida está en continuo recambio gracias a la acción coordinada de osteoclastos, que reabsorben hueso, y osteoblastos, que forman hueso nuevo. Durante la infancia, la adolescencia y la primera juventud predomina la ganancia. Más adelante, el equilibrio cambia y la pérdida ósea progresiva se vuelve más probable.

En mujeres, este proceso suele acelerarse tras la menopausia por la caída de estrógenos. En hombres también existe pérdida ósea con la edad, aunque en general la evolución suele ser más lenta. Esto explica por qué la osteoporosis es más frecuente a partir de los 50 años, aunque no es exclusiva de esa etapa ni de las mujeres.

Factores que aumentan el riesgo de osteoporosis

Hay varios factores que pueden favorecer la pérdida de masa ósea o aumentar el riesgo de fractura:

  • menopausia precoz o hipoestrogenismo;
  • antecedentes familiares de osteoporosis o fractura de cadera;
  • bajo peso corporal o IMC bajo;
  • sedentarismo y poca exposición a cargas mecánicas;
  • tabaco y consumo elevado de alcohol;
  • uso prolongado de corticoides y otros fármacos que afectan al hueso;
  • déficit de calcio o vitamina D;
  • ciertas enfermedades endocrinas, digestivas, inflamatorias o reumáticas.

Si además hay dolor de espalda, pérdida de estatura, cifosis progresiva o antecedentes de fracturas por fragilidad, conviene valorar la situación con un profesional sanitario cuanto antes.

Por qué el ejercicio es una pieza importante

Hoy nadie discute seriamente que el ejercicio físico forma parte del abordaje de la osteoporosis. La cuestión ya no es si conviene moverse, sino qué tipo de ejercicio conviene más y cómo debe adaptarse. Las guías actuales destacan sobre todo tres líneas de trabajo:

  • ejercicio de fuerza o resistencia, para estimular músculo y hueso;
  • ejercicio con carga o impacto adaptado, cuando es seguro y está indicado;
  • trabajo de equilibrio y control postural, para reducir el riesgo de caídas.

Además, en personas con fracturas vertebrales o alto riesgo de fractura, se da mucha importancia al fortalecimiento de extensores de espalda, a la postura y a la seguridad en los movimientos cotidianos. Es decir: no se trata solo de “hacer deporte”, sino de elegir bien el estímulo que el cuerpo necesita.

Entonces, ¿qué puede aportar Pilates?

Aquí conviene afinar. Pilates no es, por sí solo, el ejercicio con mejor evidencia para aumentar densidad mineral ósea frente a otras modalidades de fuerza e impacto. La evidencia más sólida para el hueso sigue estando en programas multicomponente que combinan fuerza, carga mecánica, impacto adaptado y equilibrio. Dicho esto, eso no resta valor a Pilates. Lo coloca en su sitio.

El método Pilates puede ser muy útil en personas con osteopenia u osteoporosis porque trabaja varias piezas decisivas:

  • mejora de la postura y del alineamiento corporal;
  • fortalecimiento del tronco, caderas y musculatura estabilizadora;
  • mejora del equilibrio y del control del movimiento;
  • reducción de rigidez y mejora de la movilidad útil;
  • más confianza al moverse y menos miedo a la actividad física;
  • disminución del riesgo de caídas al moverse con más seguridad.

En otras palabras: aunque Pilates no sea la única pieza del trabajo óseo, sí puede ser una pieza muy valiosa del trabajo funcional, postural y preventivo, y en muchas personas eso tiene un valor enorme.

Pilates, osteopenia y osteoporosis: qué dice la ciencia

La investigación específica sobre Pilates y salud ósea es prometedora, pero todavía más limitada que la que existe para entrenamiento de fuerza e impacto. Algunos estudios en mujeres posmenopáusicas han mostrado mejoras en rendimiento físico, dolor, equilibrio, postura y calidad de vida, y en algunos casos también cambios favorables en densidad mineral ósea. Sin embargo, las revisiones sistemáticas más prudentes dejan claro que la evidencia no es todavía lo bastante fuerte como para afirmar que Pilates, por sí solo, sea superior a otros programas bien diseñados para mejorar BMD.

Eso sí, donde Pilates sí encaja muy bien es en aspectos que importan muchísimo en osteoporosis: moverse mejor, caerse menos, tener una espalda más fuerte, mejorar la postura y mantener autonomía. Y eso no es menor, porque en personas con hueso frágil una caída mal resuelta puede tener más consecuencias que una densitometría mediocre.

¿Por qué Pilates puede ser especialmente útil en estos casos?

Porque es un método muy adaptable. Permite trabajar fuerza y control sin necesidad de impactos agresivos, y además favorece algo fundamental en osteoporosis: aprender a moverse de forma más segura. Una persona con miedo a doblarse, a girarse o a perder el equilibrio suele moverse peor, se tensa más y acaba soportando peor las cargas del día a día.

Pilates, bien enseñado, puede ayudar a cambiar eso. Enseña a organizar mejor el tronco, a activar extensores de espalda, a usar mejor la cadera, a respirar con más eficacia y a repartir mejor el esfuerzo. Y esa transferencia a la vida diaria es muy valiosa cuando hablamos de hueso frágil.

Si quieres profundizar en la base del método, puedes leer también qué es el método Pilates y nuestro artículo sobre los beneficios generales de practicar Pilates.

Qué objetivos buscamos con Pilates en casos de osteopenia u osteoporosis

En estos casos no buscamos solo “hacer ejercicio”. Buscamos objetivos muy concretos:

  • mejorar la postura y reducir la tendencia al colapso en flexión;
  • fortalecer extensores de espalda, glúteos, piernas y centro corporal;
  • mejorar el equilibrio y la estabilidad;
  • reducir el miedo al movimiento y la inseguridad;
  • ganar movilidad útil para la vida diaria;
  • disminuir el riesgo de caídas y de malos gestos al moverse.

Esto es especialmente importante en personas con osteopenia u osteoporosis que además arrastran dolor de espalda, rigidez o una postura cada vez más encorvada. Si ese es tu caso, también puede interesarte nuestro contenido sobre Pilates para el dolor de espalda.

¿Puede Pilates aumentar la densidad ósea?

Puede contribuir, pero conviene expresarlo bien. A día de hoy, lo más serio es decir que Pilates puede ayudar a mantener o mejorar algunos parámetros relacionados con la función física y, en ciertos estudios, también la densidad mineral ósea, especialmente si se practica con suficiente frecuencia y forma parte de un programa más amplio. Pero no es la modalidad con mejor respaldo aislado para el hueso.

Para estimular de forma más directa la masa ósea, las guías tienden a dar más peso al trabajo de fuerza y a la carga mecánica/impacto bien dosificados. Por eso, en algunas personas, Pilates será una base excelente a la que conviene sumar caminar con carga, trabajo de fuerza más claro u otras estrategias indicadas por el profesional que lleve el caso.

Pautas de seguridad en Pilates para personas con osteoporosis

Este punto es muy importante. Pilates puede ser muy útil, pero debe adaptarse. No todos los ejercicios clásicos son adecuados tal cual en una persona con osteoporosis o con fracturas vertebrales previas.

En general, conviene extremar la precaución con:

  • flexiones profundas y repetidas de columna, especialmente si son rápidas, cargadas o llevadas al límite;
  • torsiones espinales agresivas o combinadas con flexión;
  • movimientos bruscos o sin control;
  • ejercicios clásicos de Mat que impliquen redondear mucho la espalda si no están bien modificados.

Esto no significa que la persona no pueda doblarse nunca ni que viva condenada a moverse rígida. Significa que, especialmente si hay fracturas vertebrales o alto riesgo de fractura, hay que enseñar a moverse con mejor técnica, mejor apoyo de cadera y menos sobrecarga sobre la parte anterior de la columna.

En cambio, suelen ser muy interesantes:

  • ejercicios de extensión y autoelongación;
  • trabajo de fuerza en piernas y cadera;
  • ejercicios de equilibrio;
  • trabajo de tronco con alineación neutra;
  • movilidad controlada y respiración.

Ejemplos de trabajo útil en Pilates para osteoporosis

Según el caso, puede tener mucho sentido trabajar ejercicios como:

  • sentadillas o variaciones de bisagra de cadera con buena alineación;
  • trabajo de glúteos y piernas para mejorar soporte y estabilidad;
  • ejercicios de equilibrio en apoyo bipodal y unipodal adaptados;
  • extensión torácica y fortalecimiento de la musculatura posterior;
  • trabajo de tronco en posiciones seguras, tanto en suelo como con aparatos;
  • movimientos que mejoren la coordinación entre respiración, postura y control.

Aquí los aparatos pueden ser especialmente útiles porque permiten graduar mejor la resistencia y ofrecer apoyo. Si quieres conocer mejor esta parte, puedes echar un vistazo a nuestras páginas de Pilates suelo y Pilates aparatos.

Qué más importa además del ejercicio

El ejercicio es clave, pero no trabaja solo. La salud ósea también depende de:

  • una ingesta suficiente de calcio y vitamina D según indicación médica y dieta;
  • evitar tabaco y exceso de alcohol;
  • mantener actividad física regular y no caer en una vida sedentaria;
  • seguir el tratamiento farmacológico cuando esté indicado;
  • prevenir caídas en casa y fuera de casa.

Por eso, cuando hay osteoporosis, lo más sensato es pensar en un abordaje integral: ejercicio, seguimiento médico, nutrición, hábitos y prevención de caídas.

Pilates en Alameda Studio: prevención y trabajo adaptado

En Alameda Studio no trabajamos la osteoporosis y la osteopenia como si todas las personas necesitaran lo mismo. Diseñamos el entrenamiento a partir de la situación real de cada alumno: edad, dolor, postura, equilibrio, antecedentes de fractura, nivel de actividad, miedo al movimiento y objetivos.

Nuestro trabajo combina fortalecimiento, control postural, movilidad, respiración y atención a la técnica, con la idea de que la persona no solo haga ejercicio en clase, sino que aprenda a moverse mejor en su vida diaria. Ahí es donde el método demuestra gran parte de su valor.

Si estás empezando o quieres saber cómo es el proceso en nuestro centro, puedes leer también cómo es tu primera visita a Alameda Studio.

¿Te gustaría comprobar los beneficios de Pilates?

En Alameda Studio Pilates Center te ofrecemos un enfoque adaptado, prudente y bien guiado, tanto para prevenir como para mejorar fuerza, postura, equilibrio y confianza en personas con osteopenia u osteoporosis. Nuestro objetivo no es prometer imposibles, sino ayudarte a moverte mejor, proteger tu espalda y mantener un estilo de vida más activo y más seguro.

Reserva tu clase de prueba y cuéntanos tu caso. Y recuerda que, antes de comenzar cualquier programa de ejercicio, es recomendable contar con la aprobación de tu médico, especialmente si ya existe diagnóstico de osteoporosis, fracturas previas o tratamiento farmacológico en marcha.

Bibliografía y fuentes

  • Brooke-Wavell K, et al. Strong, steady and straight: UK consensus statement on physical activity and exercise for osteoporosis. British Journal of Sports Medicine. 2022.
  • Bae S, et al. Position Statement: Exercise Guidelines for Osteoporosis Management and Fall Prevention in Osteoporosis Patients. Journal of Bone Metabolism. 2023.
  • LeBoff MS, et al. The clinician’s guide to prevention and treatment of osteoporosis. 2022.
  • de Oliveira RG, et al. Effects of Pilates Exercise on Bone Mineral Density in Women: A Systematic Review and Meta-Analysis. 2022.
  • Giangregorio L, et al. The effects of Pilates on health-related outcomes in individuals with increased risk of fracture: a systematic review. 2022.
  • Angin E, et al. The effects of clinical Pilates exercises on bone mineral density, physical performance and quality of life of women with postmenopausal osteoporosis. Journal of Back and Musculoskeletal Rehabilitation. 2015.
  • Bone Health and Osteoporosis Foundation. Be Bone Strong: Exercise and Safe Movement.
  • Royal Osteoporosis Society. Pilates with osteoporosis y materiales sobre cuidado de la espalda y movimiento seguro.
Fran J. Cousillas

Fran J. Cousillas

Codirector de Alameda Studio Pilates. Titulado en danza clásica, formado en Pilates por Polestar y especializado en biomecánica aplicada, nutrición y movimiento consciente.

He dedicado casi tres décadas a enseñar movimiento con rigor técnico y mirada crítica. Escribo sobre lo que aplico en el día a día en mis clases y sobre todo lo que la ciencia aporta al movimiento, la salud y el cuerpo humano.

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