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Alimentacion Y Pilates 5 Consejos Basicos

5 consejos sobre alimentación para mejorar tu rendimiento en clase de Pilates

Se dice que el cuerpo es una máquina perfecta. Nosotros en Alameda Studio Pilates Center trabajamos cada día para ayudarte a tener un funcionamiento más eficiente y mejor de esa máquina, ayudándote a corregir tu postura, "engrasando" tus articulaciones, fortaleciendo tus músculos... Pero eso no basta: toda máquina debe recibir el combustible adecuado para funcionar correctamente. Por eso en este artículo vamos a darte cinco sencillos consejos de alimentación que te ayudarán a rendir mejor en tu práctica de ejercicio diario (sí, debería ser diario) y a tener una vida más saludable.

Desayuna de forma saludable

Si vienes a nuestras clases de Pilates por la mañana, lo ideal es levantarse con el tiempo suficiente para terminar de desayunar al menos una hora antes de tu sesión. Si no comes nada tampoco es el fin del mundo, pero es posible que sientas pereza o te marees al hacer ejercicio. Algunas opciones dentro de desayuno saludable podrían ser:

  1. Cereales (avena) o pan integral
  2. Pavo o huevo revuelto
  3. Leche, yogur o kéfir
  4. Plátano
  5. Frutos secos

Si habitualmente tomas café o té para desayunar, debes saber que estas bebidas son ergogénicas, lo que significa que mejoran tu capacidad a la hora de entrenar, parecen acelerar la lipolisis (quema de grasas) y además son ricas en antioxidantes (tampoco vayas ahora a pasarte con el café).

No abuses con el tamaño de la ración

En términos generales, es recomendable tener cuidado con la cantidad de comida antes de hacer clase (y aunque no vayas a hacer ejercicio también).

Si es una comida copiosa, es preferible dejar transcurrir entre 3 y 4 horas antes de entrenar.
En caso de que sea una comida ligera o un almuerzo, con 1 hora debería ser suficiente.

Recuerda que comer mucho antes de venir a clase puede provocarte somnolencia y comer demasiado poco puede afectar a tu rendimiento. En el término medio está la virtud, ya sabes.

Almuerzo o merienda

Si tienes clase varias horas después de la comida, quizá sea buena idea hacer un pequeño almuerzo o merienda un rato antes de entrenar. Alimentos como una pieza de fruta, un yogur o un puñado de frutos secos son algunas de las mejores opciones. Y no, los bollos industriales no son una opción.

Come después entrenar

Cuando terminas de entrenar, sobre todo si la clase ha sido especialmente dura, tus músculos necesitan hidratos de carbono y proteínas para recuperarse. La evidencia científica parece indicar que es mejor ingerir esa comida de recuperación en las siguientes dos horas después de la clase si es posible. Algunas opciones saludables podrían ser:

  1. Yogurt o kéfir y fruta
  2. Batido casero de leche y cacao
  3. Bocadillo de pan integral, pavo y tomate.

Hidratación

Hidratarse es fundamental como ya sabemos. Nos lo dicen en el Telediario cuando hay ola de calor y nos lo dicen los embotelladores de agua mineral. Bromas aparte, es necesario ser conscientes de que debemos reponer líquidos para mantener el rendimiento mientras entrenamos. Lógicamente no tiene la misma intensidad una clase de Pilates que una de Electrofitness y las necesidades varían, pero es conveniente recordarlo. Por cierto, si todavía crees que en Pilates no se suda, te recomiendo que vengas a probar una de nuestras clases. Ahí lo dejo.

Y ahora una obviedad: El agua es la mejor manera de recuperar los líquidos perdidos (a menos que vayas a hacer una maratón, un triatlón o el Tour de Francia).

Para finalizar

En lo que se refiere al tema de las comidas y hacer ejercicio, cada uno es de su padre y de su madre. Así que lo mejor es que te fijes en cómo te sientes cuando haces clase y en cómo rindes en tu día a día. La experiencia te permitirá averiguar lo que te conviene más a la hora de comer antes o después de tu sesión de Pilates. Un consejo que se suele dar habitualmente (y que casi nadie sigue) es llevar un diario de comidas. Esto te permitirá controlar qué tal reacciona tu cuerpo cuando entrenas o en tu día a día. Además, te puede servir para detectar si algún alimento concreto te sienta mal. También puede ser una buena idea contar con el asesoramiento de un nutricionista, porque son profesionales y podrán asesorarte, marcar pautas sencillas y facilitar menús sencillos.

Como norma básica para mejorar tu alimentación, procura evitar a toda costa alimentos ultra procesados (como la bollería industrial). Una buena idea idea puede ser ceñirse a estas pautas generales basadas en la llamada dieta MIND (Mediterranean-DASH Intervention for Neurodegenerative Delay) que parece reducir las probabilidades de sufrir deterior cognitivo hasta en un 53%, entre otros beneficios:

  1. Por lo menos tres porciones de cereales integrales (pan, copos de avena) al día.
  2. Verduras de hojas verdes (por ejemplo ensalada), mínimo seis veces a la semana.
  3. Otras verduras al menos una vez al día.
  4. Arándanos (o similares) al menos dos veces por semana.
  5. Carne roja menos de cuatro veces a la semana.
  6. Pescado mínimo una vez a la semana.
  7. Huevos, pollo o pavo al menos dos veces por semana.
  8. Legumbres más de tres veces por semana.
  9. Frutos secos al menos cinco veces a la semana (ración 30gr, que nos conocemos).
  10. Comida frita o rápida, mejor ni olerla (las croquetas ni te digo).
  11. Aceite de oliva virgen para cocinar.
  12. Menos de una cucharada de mantequilla día.
  13. Menos de una porción de queso a la semana.
  14. Menos de cinco pasteles o dulces a la semana (si es chocolate negro mínimo 80%, mejor).

Esperamos que estos consejos os sean de utilidad y os faciliten un transición sencilla hacia una alimentación más saludable. ¡Nos vemos en clase!

Alameda Studio Pilates

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