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Apigenina: El flavonoide que puede transformar tu salud y bienestar

En Alameda Studio Pilates Center, además de impartir Pilates en Santander, nos gusta publicar artículos de salud, bienestar y estilo de vida con un enfoque divulgativo y basado en la evidencia. No porque pretendamos sustituir a médicos, nutricionistas o investigadores, sino porque cada vez hay más personas interesadas en entender mejor cómo influyen la alimentación, el descanso, el ejercicio y ciertos compuestos naturales en su salud diaria.

Uno de esos compuestos que ha ganado mucha popularidad en los últimos años es la apigenina, un flavonoide presente en alimentos y plantas tan comunes como el perejil, la manzanilla, el apio, el tomillo o el orégano. Se habla de ella por sus posibles efectos antioxidantes, antiinflamatorios, neuroprotectores, calmantes e incluso por su relación con la investigación sobre envejecimiento celular.

Ahora bien, conviene empezar con una aclaración importante: la apigenina no es un medicamento milagroso. Tampoco cura el cáncer, no sustituye tratamientos médicos, no garantiza dormir mejor por sí sola y no debería tomarse en suplemento sin tener en cuenta posibles interacciones. Es un compuesto muy interesante, sí, pero la ciencia debe leerse con cuidado.

En este artículo vamos a explicar qué es la apigenina, en qué alimentos se encuentra, qué beneficios potenciales se están estudiando, qué evidencia existe en humanos, qué parte procede todavía de estudios celulares o animales, y qué precauciones conviene tener antes de tomarla en forma de suplemento.

  1. Qué es la apigenina
  2. Por qué se ha puesto de moda la apigenina
    1. 1. Su relación con la manzanilla y la relajación
    2. 2. Su interés en investigación sobre envejecimiento celular
    3. 3. Su potencial en estudios preclínicos sobre cáncer
  3. Apigenina y antioxidantes: qué significa realmente
  4. Apigenina e inflamación
  5. Apigenina, ansiedad y sueño
  6. Apigenina y salud cerebral
  7. Apigenina, NAD+ y envejecimiento celular
  8. Apigenina y cáncer: mucho interés, pero cuidado con los titulares
  9. Apigenina y salud prostática
  10. Apigenina y salud cardiovascular
  11. Apigenina y digestión
  12. Apigenina y ejercicio físico
  13. Alimentos ricos en apigenina
    1. Perejil
    2. Manzanilla
    3. Apio
    4. Tomillo y orégano
    5. Cebolla
    6. Cítricos
    7. Verduras crucíferas
  14. Cómo aumentar la apigenina en la dieta sin complicarse
  15. Suplementos de apigenina
    1. La biodisponibilidad puede ser limitada
    2. La evidencia humana con apigenina aislada aún es limitada
    3. Natural no significa inocuo
  16. Precauciones y contraindicaciones
    1. Embarazo y lactancia
    2. Anticoagulantes y antiagregantes
    3. Sedantes, ansiolíticos y medicación para dormir
    4. Alergias
    5. Cirugía programada
    6. Enfermedad hepática o renal
  17. Apigenina y medicación: una advertencia necesaria
  18. Preguntas frecuentes sobre la apigenina
    1. ¿La apigenina ayuda a dormir?
    2. ¿La apigenina reduce la ansiedad?
    3. ¿La apigenina sirve para el cáncer?
    4. ¿La apigenina aumenta el NAD+?
    5. ¿Es mejor tomar apigenina en alimentos o en suplemento?
    6. ¿Qué alimento tiene más apigenina?
    7. ¿Puedo tomar apigenina si tomo anticoagulantes?
    8. ¿La apigenina tiene efectos secundarios?
    9. ¿Sirve para la próstata?
    10. ¿Tiene sentido tomar manzanilla por la noche?
  19. Conclusión
  20. Bibliografía y fuentes

Qué es la apigenina

La apigenina es un compuesto vegetal perteneciente al grupo de los flavonoides, concretamente a la subclase de las flavonas. Los flavonoides son sustancias producidas por las plantas que cumplen funciones de protección frente a radiación ultravioleta, estrés oxidativo, patógenos y otros factores ambientales.

Desde el punto de vista químico, la apigenina se conoce como 4',5,7-trihidroxiflavona y su fórmula molecular es C15H10O5. En la naturaleza puede aparecer en forma libre o unida a azúcares, formando distintos glucósidos.

Para el ser humano, lo relevante no es memorizar su estructura química, sino entender que se trata de una molécula bioactiva capaz de interactuar con diferentes rutas celulares. Por eso ha despertado interés en áreas como la inflamación, el estrés oxidativo, la salud cerebral, el metabolismo, el sueño, la ansiedad y la investigación oncológica.

La apigenina se encuentra de forma natural en varios alimentos y plantas medicinales. Entre las fuentes más conocidas están:

  • Perejil, una de las fuentes dietéticas más concentradas.
  • Manzanilla, tradicionalmente usada en infusión por su efecto calmante.
  • Apio.
  • Tomillo.
  • Orégano.
  • Cebolla.
  • Cítricos.
  • Brócoli.
  • Algunas frutas como cerezas o manzanas, aunque en cantidades menores.

Por qué se ha puesto de moda la apigenina

La apigenina lleva mucho tiempo formando parte de la dieta humana, pero su popularidad como suplemento es más reciente. En los últimos años se ha hablado mucho de ella por tres motivos principales.

1. Su relación con la manzanilla y la relajación

La manzanilla se ha utilizado tradicionalmente para favorecer la relajación, mejorar molestias digestivas leves y ayudar a conciliar el sueño. Parte de ese interés se ha relacionado con la presencia de apigenina, que podría interactuar con receptores del sistema GABA, implicados en la regulación de la excitabilidad neuronal.

Esto no significa que una cápsula de apigenina sea equivalente a un ansiolítico ni que actúe igual en todas las personas. Pero sí explica por qué se está estudiando su posible papel en relajación, ansiedad y sueño.

2. Su interés en investigación sobre envejecimiento celular

La apigenina también se ha vinculado a la investigación sobre CD38, una enzima relacionada con el consumo de NAD+, una molécula implicada en metabolismo energético, reparación celular y función mitocondrial. Algunos estudios preclínicos sugieren que la apigenina podría modular esta vía, lo que ha disparado su interés dentro del mundo de la longevidad.

Pero aquí hay que ser muy claros: gran parte de esta línea de investigación procede de estudios celulares y animales. En humanos todavía falta mucho para saber si estos efectos se traducen en beneficios reales, medibles y sostenidos.

3. Su potencial en estudios preclínicos sobre cáncer

La apigenina ha mostrado efectos interesantes en estudios de laboratorio sobre proliferación celular, apoptosis, angiogénesis, inflamación y rutas de señalización relacionadas con tumores. Esto ha generado muchas publicaciones científicas.

Pero una cosa es observar efectos en células o modelos animales y otra muy distinta afirmar que tomar apigenina previene o trata el cáncer en humanos. Esa afirmación sería irresponsable. La investigación es prometedora, pero todavía no permite convertir la apigenina en un tratamiento oncológico.

Apigenina y antioxidantes: qué significa realmente

Uno de los beneficios más repetidos de la apigenina es su capacidad antioxidante. Esto significa que puede ayudar a neutralizar radicales libres o modular procesos relacionados con el estrés oxidativo.

El estrés oxidativo aparece cuando hay un desequilibrio entre la producción de especies reactivas de oxígeno y la capacidad del organismo para manejarlas. Este proceso se relaciona con envejecimiento, inflamación crónica, daño celular y múltiples enfermedades.

Ahora bien, el término “antioxidante” se usa demasiado a la ligera. Que una sustancia tenga actividad antioxidante en un estudio de laboratorio no significa automáticamente que tomarla en suplemento vaya a producir un beneficio clínico claro. El cuerpo humano es mucho más complejo que una placa de cultivo.

La apigenina parece actuar no solo como antioxidante directo, sino también como modulador de rutas celulares relacionadas con inflamación, supervivencia celular, respuesta al estrés y metabolismo. Esa capacidad de modular procesos biológicos es lo que la hace especialmente interesante para la investigación.

Apigenina e inflamación

La inflamación es una respuesta normal y necesaria del organismo. El problema aparece cuando se mantiene de forma crónica o desregulada. En ese contexto se relaciona con enfermedades cardiovasculares, metabólicas, neurodegenerativas y musculoesqueléticas.

La apigenina ha mostrado en estudios preclínicos capacidad para modular mediadores inflamatorios y rutas como NF-kB, una vía muy estudiada por su papel en inflamación y respuesta inmune.

Esto no quiere decir que tomar apigenina sea una solución para enfermedades inflamatorias. Significa que es un compuesto con potencial biológico y que puede formar parte de una dieta rica en vegetales, especias, hierbas aromáticas y alimentos con compuestos bioactivos.

En la práctica, para la mayoría de personas, lo más prudente no es obsesionarse con un solo compuesto, sino cuidar el conjunto: alimentación rica en vegetales, ejercicio regular, sueño suficiente, control del estrés y hábitos sostenibles.

Apigenina, ansiedad y sueño

Una de las áreas con mayor interés práctico es la relación entre apigenina, manzanilla, ansiedad y sueño.

La manzanilla contiene apigenina y otros compuestos bioactivos. Algunas revisiones de ensayos clínicos han observado que el consumo oral de manzanilla puede ayudar a reducir síntomas de ansiedad en determinadas poblaciones. También existen estudios sobre sueño, aunque los resultados no siempre son uniformes y dependen del tipo de extracto, dosis, duración y población estudiada.

La explicación propuesta es que algunos componentes de la manzanilla, incluida la apigenina, podrían interactuar con receptores GABA y con vías relacionadas con la regulación del estrés.

Sin embargo, hay un matiz importante: la evidencia humana más relevante suele estudiar manzanilla, no apigenina aislada. Esto significa que no podemos trasladar automáticamente todos los efectos de la manzanilla a un suplemento de apigenina pura.

En términos sencillos:

  • Una infusión de manzanilla puede ser una opción suave y tradicional para relajarse.
  • Los extractos de manzanilla han sido estudiados en ansiedad y sueño.
  • La apigenina aislada tiene interés, pero todavía necesita más investigación clínica en humanos.
  • Si hay insomnio persistente, ansiedad intensa o medicación, conviene consultar con un profesional sanitario.

Apigenina y salud cerebral

La apigenina ha sido estudiada por su posible papel neuroprotector. En modelos experimentales se han observado efectos relacionados con reducción del estrés oxidativo, modulación de inflamación, protección neuronal y posibles beneficios sobre memoria o envejecimiento cerebral.

Este campo es muy interesante, pero de nuevo conviene separar niveles de evidencia. Muchos resultados proceden de estudios en células o animales. En humanos, todavía no hay suficiente base para afirmar que suplementarse con apigenina prevenga deterioro cognitivo o enfermedades neurodegenerativas.

Lo que sí parece razonable es incluir alimentos ricos en flavonoides dentro de una dieta variada. Este patrón alimentario, unido al ejercicio, el descanso, la vida social, el aprendizaje y la actividad física regular, sí tiene una base más amplia en salud cerebral.

Apigenina, NAD+ y envejecimiento celular

Uno de los motivos por los que la apigenina se ha hecho popular en el mundo de la longevidad es su relación con la enzima CD38. Esta enzima participa en el consumo de NAD+, una molécula relacionada con metabolismo energético, reparación celular y función mitocondrial.

Con la edad, los niveles de NAD+ tienden a disminuir. Por eso se investiga si ciertas estrategias —ejercicio, restricción calórica, precursores de NAD+ y moduladores como la apigenina— podrían influir en este proceso.

Algunos estudios preclínicos sugieren que la apigenina puede inhibir CD38 y favorecer niveles de NAD+ en determinados modelos. Es una línea de investigación atractiva, pero todavía no justifica mensajes exagerados del tipo “la apigenina rejuvenece” o “revierte el envejecimiento”.

La lectura prudente sería esta: la apigenina es una molécula interesante dentro de la investigación sobre envejecimiento celular, pero sus efectos reales en longevidad humana no están demostrados.

Apigenina y cáncer: mucho interés, pero cuidado con los titulares

La apigenina ha sido estudiada en relación con varios tipos de cáncer: mama, colon, próstata, piel, estómago, hígado y otros. En estudios celulares y animales se han observado posibles efectos sobre:

  • proliferación celular;
  • apoptosis o muerte celular programada;
  • angiogénesis, es decir, formación de nuevos vasos sanguíneos;
  • invasión y migración celular;
  • inflamación;
  • rutas de señalización como PI3K/Akt/mTOR, MAPK, NF-kB o Wnt/beta-catenina.

Esto explica por qué hay tantas revisiones científicas sobre apigenina y cáncer. Es un compuesto con actividad biológica amplia y potencial como molécula de investigación.

Pero este punto debe quedar muy claro: la apigenina no es un tratamiento contra el cáncer. No debe usarse para sustituir cirugía, quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia, hormonoterapia ni ningún tratamiento pautado por oncología.

Incluso cuando algunos estudios sugieren que podría mejorar la respuesta a ciertos fármacos en modelos experimentales, eso no significa que una persona deba tomarla por su cuenta durante un tratamiento oncológico. Puede haber interacciones, efectos inesperados o interferencias con tratamientos.

Si una persona con cáncer está valorando tomar apigenina, manzanilla concentrada o cualquier suplemento, debe consultarlo siempre con su oncólogo o equipo médico.

Apigenina y salud prostática

La salud prostática es otro campo donde la apigenina ha despertado interés, sobre todo por estudios preclínicos relacionados con inflamación, proliferación celular y cáncer de próstata.

Algunas investigaciones han observado que la apigenina puede influir en rutas relacionadas con crecimiento celular, apoptosis y señalización hormonal en modelos de laboratorio. Esto ha llevado a plantear su posible papel como compuesto de interés en prevención o apoyo complementario.

Pero, de nuevo, hay que evitar exageraciones. No puede afirmarse que tomar apigenina prevenga la hiperplasia benigna de próstata ni el cáncer de próstata en humanos. La evidencia clínica no permite esa conclusión.

Lo más prudente es verla como parte de un patrón dietético rico en vegetales, flavonoides y compuestos antiinflamatorios, no como una intervención aislada para tratar la próstata.

Ante síntomas urinarios, aumento de frecuencia, dificultad para orinar, dolor, sangre en orina o antecedentes familiares, lo correcto es acudir al médico.

Apigenina y salud cardiovascular

Algunos estudios sugieren que la apigenina podría influir en rutas relacionadas con inflamación vascular, estrés oxidativo, presión arterial, función endotelial y metabolismo lipídico. También se ha estudiado dentro del conjunto más amplio de flavonoides y salud cardiovascular.

Sin embargo, la salud cardiovascular depende de muchos factores: dieta completa, actividad física, sueño, tabaco, alcohol, presión arterial, glucosa, colesterol, peso corporal, estrés y genética.

Por tanto, no tiene sentido presentar la apigenina como solución cardiovascular aislada. Puede ser un compuesto interesante dentro de una alimentación rica en plantas, pero no sustituye hábitos básicos ni tratamientos médicos.

Apigenina y digestión

La manzanilla se ha usado tradicionalmente para molestias digestivas leves, sensación de pesadez o espasmos suaves. Parte de este efecto podría relacionarse con varios compuestos de la planta, incluida la apigenina, aunque no actúa sola.

Una infusión de manzanilla puede ser una herramienta sencilla para algunas personas, especialmente por la noche o después de comidas copiosas. Aun así, si hay dolor digestivo persistente, pérdida de peso, sangrado, vómitos recurrentes o síntomas que no mejoran, conviene consultar.

Apigenina y ejercicio físico

No hay que vender la apigenina como suplemento deportivo principal. No es creatina, no es proteína, no es cafeína y no tiene el nivel de evidencia de esos compuestos en rendimiento físico.

Aun así, por su posible papel antioxidante, antiinflamatorio y modulador del estrés, se investiga su relación con recuperación, inflamación y salud metabólica. Pero todavía falta evidencia clínica sólida para recomendar apigenina como suplemento específico de entrenamiento.

En una persona que practica Pilates, fuerza, senderismo, caminatas o cualquier actividad física, la prioridad sigue siendo mucho más básica:

  • entrenar con regularidad;
  • dormir lo suficiente;
  • comer proteína adecuada;
  • tomar frutas, verduras, legumbres y grasas saludables;
  • mantener una buena hidratación;
  • gestionar bien la carga de ejercicio.

La apigenina puede formar parte de ese contexto mediante alimentos ricos en flavonoides, pero no compensa malos hábitos.

Alimentos ricos en apigenina

La forma más sencilla y segura de incorporar apigenina es a través de alimentos y plantas culinarias. Además, así no tomas un compuesto aislado, sino una matriz completa con fibra, minerales, otros polifenoles y nutrientes.

Perejil

El perejil es una de las fuentes más concentradas de apigenina. Puede añadirse a ensaladas, carnes, pescados, legumbres, tortillas, sopas, cremas, arroces o salsas.

Una forma práctica de usarlo es preparar una picada con perejil, ajo, aceite de oliva virgen extra y limón. Sencilla, barata y útil para muchos platos.

Manzanilla

La infusión de manzanilla es una de las formas más conocidas de consumir apigenina, aunque su contenido puede variar mucho según la planta, el preparado y el tiempo de infusión.

Puede ser una opción interesante por la noche si te ayuda a crear una rutina de descanso. Pero si tienes alergia a plantas de la familia Asteraceae, embarazo, lactancia o tomas medicación sedante o anticoagulante, conviene ser prudente.

Apio

El apio contiene apigenina y otros compuestos vegetales. Puede tomarse en ensaladas, cremas, caldos, guisos o como parte de batidos verdes, aunque no es necesario abusar de él.

Tomillo y orégano

Las hierbas aromáticas son una forma muy sencilla de mejorar la densidad nutricional de la dieta. Tomillo y orégano pueden añadirse a verduras, carnes, pescados, legumbres, sofritos o salsas.

Cebolla

La cebolla aporta distintos flavonoides. Puede tomarse cruda o cocinada, y encaja muy bien dentro de una dieta mediterránea.

Cítricos

Los cítricos contienen flavonoides, aunque la apigenina no suele ser el único ni el principal compuesto de interés. La parte blanca y la piel contienen muchos compuestos bioactivos, aunque conviene lavar bien la fruta si se usa ralladura.

Verduras crucíferas

Brócoli, coliflor y otras crucíferas son interesantes por muchos motivos, no solo por la apigenina. Aportan fibra, glucosinolatos, minerales y otros fitonutrientes.

Cómo aumentar la apigenina en la dieta sin complicarse

No hace falta convertir la alimentación en una tabla de laboratorio. Algunas ideas sencillas:

  • Añade perejil fresco a platos de legumbres, pescado, tortilla o ensaladas.
  • Usa tomillo y orégano de forma habitual en la cocina.
  • Toma una infusión de manzanilla si te sienta bien y forma parte de tu rutina.
  • Incluye apio en caldos, cremas o ensaladas.
  • Aumenta el consumo de verduras, frutas, legumbres y hierbas aromáticas.
  • No dependas de un solo alimento: busca variedad.

La dieta mediterránea tradicional ya incluye muchos de estos elementos. A veces no hay que inventar tanto: hay que recuperar una cocina más rica en vegetales, especias, hierbas y alimentos poco procesados.

Suplementos de apigenina

La apigenina también se vende en forma de cápsulas, tabletas o extractos. Las dosis comerciales suelen variar mucho, y no existe una dosis universal establecida para todos los objetivos.

Aquí conviene ser prudente por varios motivos.

La biodisponibilidad puede ser limitada

La apigenina tiene una biodisponibilidad oral limitada. Esto significa que no todo lo que se ingiere se absorbe y llega en forma activa a los tejidos. Por eso se investigan formulaciones, combinaciones y sistemas de entrega que mejoren su absorción.

Esto también explica por qué no conviene asumir que “más miligramos” siempre equivalen a más beneficio.

La evidencia humana con apigenina aislada aún es limitada

Muchos estudios prometedores proceden de modelos celulares o animales. En humanos, la evidencia más cercana suele venir de extractos de manzanilla u otros preparados vegetales, no necesariamente de apigenina aislada.

Por tanto, si decides usar un suplemento, lo razonable es hacerlo con expectativas moderadas.

Natural no significa inocuo

Una sustancia natural puede tener efectos reales. Y si tiene efectos reales, también puede tener efectos secundarios o interacciones.

Esto es especialmente importante si tomas medicación, tienes una enfermedad diagnosticada, estás embarazada, das el pecho o tienes antecedentes de alergias.

Precauciones y contraindicaciones

La apigenina consumida a través de alimentos habituales suele ser segura para la mayoría de personas. Las precauciones aumentan cuando hablamos de extractos concentrados o suplementos.

Embarazo y lactancia

No se recomienda tomar suplementos de apigenina durante el embarazo o la lactancia salvo indicación médica. La seguridad no está bien establecida y algunos preparados herbales pueden tener efectos no deseados.

Anticoagulantes y antiagregantes

La apigenina y algunos preparados de manzanilla podrían interferir con la coagulación o potenciar el efecto de fármacos anticoagulantes o antiagregantes. Si tomas warfarina, acenocumarol, aspirina, clopidogrel u otros medicamentos de este tipo, consulta antes con tu médico.

Sedantes, ansiolíticos y medicación para dormir

Por su posible efecto sobre el sistema nervioso, la apigenina o la manzanilla concentrada podrían potenciar somnolencia si se combinan con sedantes, hipnóticos, benzodiacepinas, alcohol u otros depresores del sistema nervioso central.

Alergias

La manzanilla pertenece a la familia Asteraceae. Las personas alérgicas a plantas como margaritas, ambrosía, caléndula o similares deben tener especial cuidado.

Cirugía programada

Si tomas suplementos de apigenina y tienes una cirugía programada, informa a tu médico. Muchos suplementos deben suspenderse antes de una intervención por posibles efectos sobre coagulación, presión arterial o anestesia.

Enfermedad hepática o renal

Si tienes enfermedad hepática o renal, no tomes suplementos sin supervisión. El metabolismo y eliminación de muchos compuestos puede alterarse.

Apigenina y medicación: una advertencia necesaria

Una parte importante del metabolismo de flavonoides y otros compuestos bioactivos se relaciona con enzimas hepáticas y transportadores celulares. Esto abre la puerta a posibles interacciones con fármacos.

No significa que toda persona que tome medicación deba evitar alimentos con apigenina. Una cosa es tomar perejil, apio o manzanilla ocasionalmente, y otra tomar cápsulas concentradas todos los días.

Si estás tomando medicación crónica, especialmente anticoagulantes, sedantes, antihipertensivos, fármacos oncológicos, inmunosupresores o medicación hepática sensible, consulta antes con un profesional sanitario.

Preguntas frecuentes sobre la apigenina

¿La apigenina ayuda a dormir?

La manzanilla, que contiene apigenina, ha sido estudiada por su posible efecto sobre sueño y ansiedad. La apigenina aislada es interesante, pero la evidencia humana específica todavía es limitada. Puede ayudar a algunas personas, pero no debe considerarse un tratamiento para el insomnio.

¿La apigenina reduce la ansiedad?

Algunos ensayos clínicos con manzanilla han mostrado mejoría en síntomas de ansiedad. Se cree que la apigenina podría participar en este efecto, pero no actúa sola. Si hay ansiedad intensa o persistente, conviene consultar con un profesional.

¿La apigenina sirve para el cáncer?

No debe usarse como tratamiento contra el cáncer. Hay estudios preclínicos muy interesantes sobre rutas celulares, apoptosis y proliferación tumoral, pero eso no equivale a eficacia clínica demostrada en humanos. Cualquier suplemento durante un tratamiento oncológico debe consultarse con el oncólogo.

¿La apigenina aumenta el NAD+?

Algunos estudios preclínicos sugieren que puede modular CD38 y afectar al metabolismo del NAD+. Es una línea de investigación relevante, pero todavía no permite afirmar que tomar apigenina produzca beneficios de longevidad en humanos.

¿Es mejor tomar apigenina en alimentos o en suplemento?

Para la mayoría de personas, lo más prudente es priorizar alimentos ricos en apigenina y otros flavonoides. Los suplementos pueden tener interés en casos concretos, pero conviene valorar dosis, calidad, interacciones y necesidad real.

¿Qué alimento tiene más apigenina?

El perejil es una de las fuentes más ricas. También destacan la manzanilla, el apio, el tomillo y el orégano.

¿Puedo tomar apigenina si tomo anticoagulantes?

No deberías tomar suplementos de apigenina sin consultar con tu médico. Podría haber interacciones o aumento del riesgo de sangrado, especialmente con preparados concentrados.

¿La apigenina tiene efectos secundarios?

En alimentos suele ser bien tolerada. En suplementos puede provocar somnolencia, molestias digestivas o interacciones, y debe evitarse o valorarse con prudencia en embarazo, lactancia, alergias y tratamientos médicos.

¿Sirve para la próstata?

Hay investigación preclínica sobre apigenina y células prostáticas, pero no puede afirmarse que prevenga o trate problemas de próstata en humanos. Si hay síntomas urinarios o antecedentes, lo adecuado es consultar con el médico.

¿Tiene sentido tomar manzanilla por la noche?

Si te sienta bien, puede ser una rutina sencilla y agradable para favorecer la relajación. No es una solución para todos los problemas de sueño, pero puede formar parte de una higiene del descanso más amplia.

Conclusión

La apigenina es un flavonoide natural muy interesante, presente en alimentos comunes como el perejil, la manzanilla, el apio, el tomillo o el orégano. Su perfil antioxidante, antiinflamatorio y su capacidad para modular distintas rutas celulares la han convertido en objeto de numerosas investigaciones.

Ahora bien, hay que leer la ciencia con cuidado. En campos como cáncer, longevidad, NAD+, próstata o neuroprotección, buena parte de la evidencia procede todavía de estudios celulares, animales o revisiones preclínicas. Eso no le resta interés, pero sí obliga a evitar promesas exageradas.

La forma más razonable de aprovechar la apigenina es incorporarla dentro de una alimentación variada, rica en vegetales, hierbas aromáticas, frutas, verduras, legumbres y alimentos poco procesados. Y si se plantea usarla como suplemento, conviene hacerlo con información, prudencia y asesoramiento profesional si hay medicación o enfermedad previa.

En Alameda Studio Pilates Center, defendemos una visión amplia del bienestar: movimiento, fuerza, respiración, descanso, alimentación, gestión del estrés y curiosidad por entender mejor el cuerpo. La apigenina puede ser una pieza más dentro de ese mapa, pero no sustituye los pilares básicos de la salud.

Si te interesa seguir aprendiendo sobre salud, movimiento y bienestar, puedes visitar nuestro blog, donde publicamos artículos divulgativos relacionados con Pilates, ejercicio, nutrición, descanso y hábitos saludables.

Bibliografía y fuentes

  • Naponelli V, Rocchetti MT, Mangieri D. Apigenin: Molecular Mechanisms and Therapeutic Potential against Cancer Spreading. International Journal of Molecular Sciences. 2024.
  • Saadatmand S, Zohroudi F, Tangestani H. The Effect of Oral Chamomile on Anxiety: A Systematic Review of Clinical Trials. 2024.
  • Kramer DJ, Johnson A. Apigenin: a natural molecule at the intersection of sleep and aging. Frontiers in Nutrition. 2024.
  • Wang M, Firrman J, Liu L, Yam K. A Review on Flavonoid Apigenin: Dietary Intake, ADME, Antimicrobial Effects, and Interactions with Human Gut Microbiota. BioMed Research International. 2019.
  • Chen P, et al. Recent advancement in bioeffect, metabolism, stability and delivery systems of apigenin. 2023.
  • Salehi B, et al. The Therapeutic Potential of Apigenin. International Journal of Molecular Sciences. 2019.
  • Oh HM, et al. Experimental evidence for anti-metastatic actions of apigenin. Frontiers in Oncology. 2024.
  • Singh DK, et al. Apigenin enhances sorafenib anti-tumour efficacy in hepatocellular carcinoma. Translational Oncology. 2024.

Este artículo tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo médico. Si tienes una enfermedad diagnosticada, estás embarazada, das el pecho, tomas medicación o estás siguiendo un tratamiento médico, consulta con un profesional sanitario antes de tomar suplementos de apigenina, manzanilla concentrada u otros extractos herbales.

Fran J. Cousillas

Fran J. Cousillas

Codirector de Alameda Studio Pilates. Titulado en danza clásica, formado en Pilates por Polestar y especializado en biomecánica aplicada, nutrición y movimiento consciente.

He dedicado casi tres décadas a enseñar movimiento con rigor técnico y mirada crítica. Escribo sobre lo que aplico en el día a día en mis clases y sobre todo lo que la ciencia aporta al movimiento, la salud y el cuerpo humano.

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